martes, 16 de septiembre de 2014

No sufras.


A Silvia




No quiero que te nombren ni saber
si eres tú la que clamas,
sin embargo tu rostro se rebela
lumínico en la noche.


"No sufras" por favor

"no sufras que me matas."



Me envuelvo en tu dolor,
y abrazándote en mí
te arrullo mientras canto:


"No llores mi pequeña,"
"No llores que me angustias"


Tras la desgracia que sesgó tus dedos
me muestro temerosa
y quisiera esconderme
en mi yo más oculto

¿Viste?


A la tragedia sólo le basta un segundo

para mostrar el fulgor amargo de la vida.


Ésta nos tronca frágiles.
La realidad, entonces me avasalla.

"Cálmate te suplico"
Cálmate que te quiero"

Te visualizo hermosa,
con ojos azules para mirar las estrellas,
y manos blancas
para abrigar palomas.