martes, 14 de octubre de 2014

Alma

















No sé de qué vas siempre afligida,
que no me das quietud
ni un santiamén.

Me inquieres
con mensajes subliminales cargados de lógicas
que irritan mis intestinos.

Me exiges que me exija
y no quiero oírte,
porque hoy firmé la rendición.

Ya ves, soy una cobarde,
¡al carajo la valentía!

Quiero dormir el sueño
de los pusilánimes
y oír a Chaikovski con sus cisnes

porque ya no puedo supurar más dolor.

domingo, 12 de octubre de 2014

Silencio



Hoy siento que enmudecí,
las palabras huyeron y quedé
abstracta.

Por no haber, no hay
ni intranquilidad,
percibo que mi materia no responde
y sólo el violín de Perlman,
me acompaña en este
encierro.

Soy una muñeca de trapo
 bajo las sábanas,
 echa un ovillo,
porque ayer fui tierra polvorienta
en una guerra inexistente





jueves, 2 de octubre de 2014

Hao










Días en los que no sucede nada, nada...
Horas, minutos, y segundos que no existieron,
sin vivir, sin ser.

Hablamos diferente. 

Presiento como tantas veces la catarsis,
 la llego a anhelar.

Como siempre me equivoco,
 y reaparece la cordura.

Me  observas cuando hago como que no existes, 
como que no entiendo…

¿Por qué no claudicamos finalmente?

 El espejo comenzó a hablarnos hace poco,
nos escupe  las arrugas cada mañana.

Así, mientras la vida se sucede,
 vienes y vas. 

Tienes ganas de hembra, y  yo de caricias,
 mi sensualidad las exige
más  aún que  los te quiero.

  Y siento tus manos,
después de días de ausencias,
 me palpan, me recorren, explosionan mi ser.

 Sé que esto no es amor, pero consiento,
 Necesito oír  la caracola del  mar.