domingo, 19 de julio de 2015

Momentos























Soy de un amor tan de antaño
que ni yo misma me explico
como sin querer claudico
a veces ante el engaño.
Y sólo sé que te extraño
aunque no más que a tus ojos
los que quitan mis enojos
y surcan mi piel desierta.
Ya no quiero seguir muerta
me libero de cerrojos.


Me dejo querer, consiento
desnudarme poco a poco
y en silencio te provoco
sólo con el pensamiento.
Vivamos este momento
como si hubiera existido
dándole un total sentido
al roce que nos invade.
Que no hay nadie que degrade
este amor recién nacido.