domingo, 16 de agosto de 2015

Tan poco para darte.


















Tan poco para darte que no alcanzo
ni siquiera a escribirte de los sueños
que vagan por mi noche como dueños
repletos de ilusiones que esperanzo.


A veces me limito a ser entrega
que sugiere caricias con retorno
y esparzo las sonrisas al entorno
ocultando a mi piel que se doblega.

Empeño tras empeño te imagino
y pido se rebele la emoción
de un suspiro callado en mi camino.

Las oraciones cumplen su misión
y el pulso se detiene repentino
al saberme escogida  en tu elección.