domingo, 1 de noviembre de 2015

Aroma


















Regreso por instantes recorriendo el paisaje
de una infancia dormida, en la que el tiempo habita
íntegro, desde entonces, en esta voz escrita
que perfila recuerdos mediante su lenguaje.

El latido celebra en forma de homenaje
y transpira el aliento de una noche infinita
donde el cielo, rasgado, todavía transita
mis años de inocencia obviando mi equipaje.

Libertad en mis actos, exigen mis resuellos
silentes y saciados de múltiples razones
para inhumar presentes heridos de emociones.

Hendida de nostalgias, capturo los destellos
repletos de niñez, aquellos con aroma
a vides y sarmientos donde su brote asoma.