lunes, 26 de octubre de 2015

Si pudiera
















Ayer, el paisaje me habló de ti, anhelante,
y te figuré un álamo negro en busca de tierra fértil,
tolerando heladas de amargura.

Ayer, la noche más profunda me habló de tus plañidos
y palpé la decepción de una sonrisa que se extingue
ante las roturas de la piel que se exige con firmeza.

Y declaro, que si pudiera ser caricia,
rozaría tus mejillas en un gesto amable
hasta el mentón de lo altivo que solo a ti te pertenece.

Y creo, que si pudiera ser ungüento,
curaría las heridas de tus ojos con mis besos
para regalarte la luz que anhelan.

Y al final, si fuera arrullo, si pudiera ser tu arrullo,
te susurraría entre mis brazos la melodía perfecta que te defina.








miércoles, 14 de octubre de 2015

Pretérito de amor






















Pretérito de amor te proclamaste,
versal, sin despedidas que te lloren,
solos tú y yo, bailándonos pegados
como si presintieras tu destino.

Instintiva, regreso por impulso
al eco de tus versos que asemejan
sinónimos de lluvia en los arpegios
de un violín que te nombra melancólico.

Y tu ausencia se palpa en inquietudes,
donde fuiste presente imprescindible
de poetas que sueñan arcoíris.

El pesar me acompaña sin tu luz
y silencia el candil de mis palabras
ahuyentando ilusiones incipientes



miércoles, 7 de octubre de 2015

Soledad
































Esa sombra pertinaz que no descansa y me exige ser otra
obviando a la que soy en estos instantes.

Se presenta sin aviso e invade este cuerpo, que,
ausente de caricias y pleno de tristezas
se descuida en su carácter.

Como pretexto, la soledad, que camina en avanzada
y se introduce en mis uñas.

Y yo, que me siento presa fácil,
permito que se oculte la alegría
que aún permanece en los pliegues de mi boca.

Vida sin vida, me digo, asnósmica de perfumes
que cada cierto tiempo regresan
colmando mi existencia de regocijos.