domingo, 8 de mayo de 2016

Permíteme




















Permíteme que hoy no sea fuerte 
y extravíe mi brújula a propósito
sin camino previsto entre mis manos.

Dejar a la muñeca de la infancia
en el pasillo de mis desperfectos
descansando de tanta obligación.

Hoy no quiero ser buena hija ni buena madre,
ni la mejor amiga que te escucha,
tampoco quiero ser enfermera o psicóloga
o la que siempre sabe llegar a fin de mes
sin ser economista.

Hoy que la tarde evoca al sol y pinta
figuras en sus sombras
concédeme el placer de la fragilidad
y arrópame en silencio sin preguntas.

Permite que me extinga en tus abrazos
y vuelva a ser aroma vitalicio en tu cuello
si consigues hallarme al final de mis ojos.