lunes, 12 de septiembre de 2016

Dime cómo deseas que te llame.

















Adelante, no dudes en cruzar
el umbral de mis miedos ahora que por fin
regresaste a mi lado.

Te lo ruego, no vayas a marcharte deprisa,
que después te demoras en volver.

Dime cómo deseas que te llame,
me vienen a la mente,
Paz, Dios, Calma, Alegría,
y yo, que dudo tanto, solo consigo ser
contigo y desde ti en mis orígenes.

Permite que te sienta una vez más
caudal de mis historias, reposo de mis daños,
caricia sin palabras que cura mis desórdenes.

Regálame minutos de gestos por venir
y cóseme unas alas de paloma valiente
que vuelen sin ningún temor a equivocarse.



Mismo poema en soneto:

Adelante, no dudes en cruzar el umbral
de mis miedos ahora que por fin regresaste
otra vez. Te lo ruego, no me tengas premura,
que después te demoras demasiado en volver.

Dime cómo deseas que te llame mi voz,
me vienen a la mente, Paz, Dios, Calma, Alegría,
y yo, que dudo tanto, solo consigo ser
contigo y desde ti la fe de mis orígenes.

Permite que te sienta una vez más y siempre
caudal de mis historias, reposo de mis daños,
caricia sin palabras que cura mis desórdenes.

Regálame minutos de gestos por venir
y cóseme unas alas de paloma atrevida
que vuelen sin temor a vivir mis anhelos.