sábado, 26 de noviembre de 2016

Porque esa no soy yo.

















Ocurre que me siento demasiado
y me asusto de ser tan maremágnum
en el oscuro albor de mis silencios.

Y no quiero palabras que me incendien la boca
ni pupilas con restos de abandonos
clavándome en el pecho puñales de caricias.

Dejadme sin remedio,
dejad que me entumezca
en este desamor que nunca me traiciona
porque se enamoró de mí perdidamente.

                 II


Porque esa no soy yo,
porque no sé quién soy entre mis sombras
es que busco respuesta a mis enigmas
o quizás un poema que me encuentre
desnuda y sin ambages.

Vuelvo sobre mi voz
y me empeño en subir esta montaña,

porque desde el impulso de unos versos
podré llegar a ser el sueño que tú quieras.