después de cientos de comienzos
y miles de finales,
el amor de tu voz que vuelve
y pide sin pedir, un guiño que te sirva
de esperanza.
Y aún con hambre de ti, mi orgullo
que encarcela a mi boca para evitar decirte
ven,
no te agotes de mí, sigo siendo tu fuente
ven,
no interpretes palabras, porque existo invencible
en mis gestos
ven,
acércate con tacto y líbrame de tanta
ausencia de tus ojos.
Solo quiero borrar mis decepciones
soltar benevolente el lastre
de tanto desatino.
Volver a confiar en ti
como volver a amarnos.