domingo, 11 de agosto de 2019

50 años es mucha vida



50 años recién cumplidos dan para pensar en las cosas verdaderamente importantes de nuestra vida.

Solemos decir que ésta es un suspiro, que volver al pasado es como si fuera ayer, que fue un abrir y cerrar de ojos, pero no es verdad, multitud de experiencias vividas y muchos amaneceres fueron moldeando a la persona que soy en estos momentos.

Nos cuesta entender que hacer años es algo maravilloso, que la vida solo consiste en vivir y que el momento presente es el único realmente importante, no hay otro más urgente e inaplazable que éste.

A veces la mente se obstina y vuelve una y otra vez con la película de nuestro pasado para hacernos creer que cualquier tiempo vivido fue mejor, pero yo ya no me dejo engañar, después de tantas dichas y catástrofes, solo puedo afirmar que el camino se construye andando y que en éste volveré a encontrarme nuevas enseñanzas.

No reniego del pasado que me ha conducido a ser quién soy, pero reconozco que ha sido duro echar el vuelo y remontar una vez estás arriba, dejar atrás historias que en su momento merecieron la pena, pero que terminaron caducando e intoxicando el corazón.

Estos últimos años ha habido muchas horas de ensayo en mis alas imperfectas, pero cada vez vuelo mejor y solo aquel que se eleva por encima de las miserias (que también las hay) puede admirar la maravillosa complejidad del ser humano en toda su extensión, puede perdonar y perdonarse que por ahí creo yo que va eso de la vida...





martes, 30 de abril de 2019

Hoy.
















Hoy no dejaría de escribirte para contarnos, 
se amontonan mis palabras en las huellas que dejaste.


Y solo se me ocurre preguntarte 
por qué me amaste tan perfecto, 
por qué me dejaste ir…

Despedida









Me voy sin ganas de marcharme,
con el dolor rasgando
la despedida que no quiero
y que siempre se cumple con nosotros.


He vestido mi alma de silencio,
apagado las luces que me habitan
y anhelado la noche intensa.


He comenzado a  olvidarte.

Camino


No todos los caminos
me conducen a ti,

aunque yo insista
en seguir tus pasos.

Se me escapa la vida


Se me escapa la vida,
 la gasto inutilmente cuando no la comparto contigo,


es fácil ser mi mejor versión cuando eres tú quien reconstruyes mis ruínas y siembras mis desiertos.


Ya no estás, 
me he marchado de lo imposible y ahora solo siento como quema despedirse de ti.

Tiempo



No hay prisa cuando el tiempo se empeña en detenerse,


ni hambre de alegría con las sienes golpeando tu ausencia.


El futuro solo necesita de mi esperanza en él.

sábado, 22 de diciembre de 2018

A veces.

A veces, me encuentro  carente de  identidad,  sin saber muy bien  quién soy o hacia dónde me dirijo. Siento que no tengo raíces que me sostengan y quizás por eso no entiendo  de  verdades absolutas.

Tampoco creo en  las promesas del  para siempre, porque hoy, no soy la que fui ayer, como tampoco seré la de mañana.

No sé si  esto es  acertado, pero he perdido tanto en mis guerras personales,  que entiendo que da igual quién lleve la  razón si eso me lleva al sufrimiento.

Cuando me empeño en mi verdad, nunca gano.

Será por eso que  me gustan los locos que sonríen al mundo, abstraídos de  normas, mientras otros clavan en ellos su mirada solo porque no son copias  de su mismo "traje".

A pesar de mis perdidas, mientras escribo, también sobrevienen momentos de felicidad inmejorables.

Y pienso en  los amig@s, que siempre están  ahí en el momento exacto, en mi perro y en  mi gata, queriéndose más que los humanos y  desterrando todos los  tópicos posibles. 

Y en  mi propia vida que no se detiene, y me empuja a vivirla mirándola de frente.