lunes, 26 de octubre de 2015

Si pudiera

















Ayer, el paisaje me habló de ti, anhelante,
y te figuré un álamo negro en busca de tierra fértil,
tolerando heladas de amargura.

Ayer, la noche más profunda me habló de tus plañidos
y palpé la decepción de una sonrisa que se extingue
ante las roturas de la piel que se exige con firmeza.

Y declaro, que si pudiera ser caricia,
rozaría tus mejillas en un gesto amable
hasta el mentón de lo altivo que solo a ti te pertenece.

Y creo, que si pudiera ser ungüento,
curaría las heridas de tus ojos con mis besos
para regalarte la luz que anhelan.

Y al final, si fuera arrullo, si pudiera ser tu arrullo,
te susurraría entre mis brazos la melodía perfecta que te defina.











martes, 20 de octubre de 2015

Mentiras

























Hace poco leí en un artículo de psicología sobre los diferentes tipos de mentiras, entre ellas nos podíamos encontrar desde las piadosas a las destructivas, pasando por las dañinas, las llamadas de autoengaño y finalmente las compulsivas, características estas de las personas afectadas de megalomanía(aquellos que padecen delirios de grandeza)


No hay nada que deteste más que a una persona que engaña por costumbre y supongo que si le preguntara a alguno de mis conocidos probablemente coincidiría conmigo en este sentimiento, lo que no entiendo entonces, es, por qué cada vez se miente más en esta época donde se supone que hay más libertad para ser auténticos.

Mentiras baratas que salvan prestigios y destruyen todo aquello que tocan. Siento que la humanidad se acostumbró a las falacias para ahorrarse vergüenzas, como si cometer errores estuviera prohibido, anhelamos la perfección y las patrañas nos sirven de herramienta para ocultar nuestras debilidades. Si queremos, si de verdad queremos, no es necesario cometer embustes.

Un acto de sinceridad desde mi punto de vista, es digno de limpiar el error cometido.

A veces, y como única excepción por los efectos colaterales en los que pueda inferir el engaño producido en personas a las que queremos, si no se quiere hacer daño, es suficiente con callar y aprender de los desaciertos para que estos no vuelvan a repetirse.

La mentira sobre la mentira conduce a una catástrofe interna de gran tamaño entre el que la genera y el que la termina descubriendo, creando un clima de desconfianza que impide volver a depositar lo poco o mucho de nosotros en aquel que nos defraudó.

Desde ese pensamiento me niego a afianzarme en las ficciones como parte de un sistema de supervivencia aunque no niego haber caído alguna que otra vez en excusas que serían sinónimos de falsedades porque soy una defectuosa más que también tropieza a  pesar de  todo esto que escribe.

Aun así, sigue existiendo en mí la creencia de la lealtad y la palabra dada al “otro” por encima de cualquier propósito individual.




miércoles, 14 de octubre de 2015

Pretérito de amor






















Pretérito de amor te proclamaste,
versal, sin despedidas que te lloren,
solos tú y yo, bailándonos pegados
como si presintieras tu destino.

Instintiva, regreso por impulso
al eco de tus versos que asemejan
sinónimos de lluvia en los arpegios
de un violín que te nombra melancólico.

Y tu ausencia se palpa en inquietudes,
donde fuiste presente imprescindible
de poetas que sueñan arcoíris.

El pesar me acompaña sin tu luz
y silencia el candil de mis palabras
ahuyentando ilusiones incipientes



miércoles, 7 de octubre de 2015

Soledad
































Esa sombra pertinaz que no descansa y me exige ser otra
obviando a la que soy en estos instantes.

Se presenta sin aviso e invade este cuerpo, que,
ausente de caricias y pleno de tristezas
se descuida en su carácter.

Como pretexto, la soledad, que camina en avanzada
y se introduce en mis uñas.

Y yo, que me siento presa fácil,
permito que se oculte la alegría
que aún permanece en los pliegues de mi boca.

Vida sin vida, me digo, asnósmica de perfumes
que cada cierto tiempo regresan
colmando mi existencia de regocijos.