martes, 30 de abril de 2019

Hoy.



Hoy no dejaría de escribirte para contarnos, 
se amontonan mis palabras en las huellas que dejaste.


Y solo se me ocurre preguntarte 
por qué me amaste tan perfecto, 
por qué me dejaste ir…

Despedida









Me voy sin ganas de marcharme,
con el dolor rasgando
la despedida que no quiero
y que siempre se cumple con nosotros.

He vestido mi alma de silencio,

apagado las luces que me habitan
y anhelado la noche intensa.


He comenzado a  olvidarte.