martes, 1 de diciembre de 2015























Quisiera ser un desierto de lágrimas pero no me lo permito.

En estos momentos no puedo dejarme vencer por la autocompasión. No hay ni culpables ni víctimas a quienes nombrar. Sólo yo soy el enigma.

Nadie lo advierte, pero en silencio, desciendo a los infiernos que me habitan como una autómata en busca de castigo. No quiero ser flor ni esencia y me dejo arrastrar por este tornado que me envuelve sin calcular efectos secundarios.

La adrenalina de la ilusión y los recuerdos me persiguen. Adicta al amor, anhelo miradas cómplices que me hagan creer en utopías, y es que, sigo siendo la niña que fui a pesar de la armadura que me protege.



Un hermoso vídeo realizado por una gran amiga llamada Mirella con motivo mi cumpleaños.

Gracias inmensas por tu arte.














domingo, 29 de noviembre de 2015

Pesadumbre


















Observo que tu cabeza tiembla apoyada sobre uno de los laterales del vagón, justo al lado de la puerta de entrada. Tu cabello es muy negro y tienes un cuerpo robusto con unos ojos que brillan de forma exagerada en un parpadeo incesante e involuntario. Tu cabeza no deja de agitarse de un lado a otro por algún extraño motivo e intuyo que padeces algún tipo de enfermedad o secuela física.

No dejas de mirar el móvil y sonríes cada vez que lo haces, me gusta imaginar que estás enamorada y que te escriben cosas hermosas; nadie dedica un segundo de su tiempo a observar tu fragilidad, solo unos pocos conservamos ese hábito de mirar en el otro como si fuera un paisaje desconocido que puede sorprendernos gratamente.

Todos tan iguales y tan anónimos, demasiados solitarios que no eligieron serlo pero a los que la vida no les dio a elegir otra opción diferente. 
Piezas de un puzle universal que se desmorona a golpes de indiferencia.

Tan confusos los sentimientos, tan rendida la materia que me envuelve,  que me siento un juguete al que se le agotaron las pilas, una margarita extenuada a la que se le cayeron los pétalos sin remedio.


A veces conjeturo que viví demasiado y el corazón me pesa como si tuviera un siglo respirado bajo mi pecho.




miércoles, 4 de noviembre de 2015

Entre amigos.


















Vicente Antón Vives

Pesa tanto mi amor por ti
como un cuerpo de hombre sin vida.

Nunca sabrás amarme como yo te amo
porque yo te amé primero.
Lo tuyo es más que amor empatía.

Nunca he sido alérgico a tus besos.
Por eso no dejes de besarme.

Nunca he sido lo que pretendía
pero siempre me he esforzado por ser yo mismo.

La vida como el agua se te resbala por los dedos si no aprendes a bebértela de un trago.

Si las lágrimas se compraran a peso, como el oro, no habría pobreza en la tierra.

Me muerdo y me sabe a sangre. Me muerdes y me sabe a gloria.




Carmen Jiménez

Llegas como un riachuelo azucarado
a los surcos sedientos de mi boca
y anegas con tus ojos las tristezas
que lloran por la ausencia de tus besos.

Investigas las ropas que me cubren
en busca de vestigios de naufragios
y me inventas desnuda de razones
volátil y translúcida en su núcleo.

Te muestras pertinaz mientras cosechas
un firmamento lleno de sonrisas
en este campo estéril y vacío
de futuros posibles y anhelados.


De manera innombrable te pronuncio
porque intuyo que escuchas con el alma
el afecto que brota silencioso
de estas manos que escriben sin permiso.




domingo, 1 de noviembre de 2015

Aroma


















Regreso por instantes recorriendo el paisaje
de una infancia dormida, en la que el tiempo habita
íntegro, desde entonces, en esta voz escrita
que perfila recuerdos mediante su lenguaje.

El latido celebra en forma de homenaje
y transpira el aliento de una noche infinita
donde el cielo, rasgado, todavía transita
mis años de inocencia obviando mi equipaje.

Libertad en mis actos, exigen mis resuellos
silentes y saciados de múltiples razones
para inhumar presentes heridos de emociones.

Hendida de nostalgias, capturo los destellos
repletos de niñez, aquellos con aroma
a vides y sarmientos donde su brote asoma.



lunes, 26 de octubre de 2015

Si pudiera

















Ayer, el paisaje me habló de ti, anhelante,
y te figuré un álamo negro en busca de tierra fértil,
tolerando heladas de amargura.

Ayer, la noche más profunda me habló de tus plañidos
y palpé la decepción de una sonrisa que se extingue
ante las roturas de la piel que se exige con firmeza.

Y declaro, que si pudiera ser caricia,
rozaría tus mejillas en un gesto amable
hasta el mentón de lo altivo que solo a ti te pertenece.

Y creo, que si pudiera ser ungüento,
curaría las heridas de tus ojos con mis besos
para regalarte la luz que anhelan.

Y al final, si fuera arrullo, si pudiera ser tu arrullo,
te susurraría entre mis brazos la melodía perfecta que te defina.











martes, 20 de octubre de 2015

Mentiras

























Hace poco leí en un artículo de psicología sobre los diferentes tipos de mentiras, entre ellas nos podíamos encontrar desde las piadosas a las destructivas, pasando por las dañinas, las llamadas de autoengaño y finalmente las compulsivas, características estas de las personas afectadas de megalomanía(aquellos que padecen delirios de grandeza)


No hay nada que deteste más que a una persona que engaña por costumbre y supongo que si le preguntara a alguno de mis conocidos probablemente coincidiría conmigo en este sentimiento, lo que no entiendo entonces, es, por qué cada vez se miente más en esta época donde se supone que hay más libertad para ser auténticos.

Mentiras baratas que salvan prestigios y destruyen todo aquello que tocan. Siento que la humanidad se acostumbró a las falacias para ahorrarse vergüenzas, como si cometer errores estuviera prohibido, anhelamos la perfección y las patrañas nos sirven de herramienta para ocultar nuestras debilidades. Si queremos, si de verdad queremos, no es necesario cometer embustes.

Un acto de sinceridad desde mi punto de vista, es digno de limpiar el error cometido.

A veces, y como única excepción por los efectos colaterales en los que pueda inferir el engaño producido en personas a las que queremos, si no se quiere hacer daño, es suficiente con callar y aprender de los desaciertos para que estos no vuelvan a repetirse.

La mentira sobre la mentira conduce a una catástrofe interna de gran tamaño entre el que la genera y el que la termina descubriendo, creando un clima de desconfianza que impide volver a depositar lo poco o mucho de nosotros en aquel que nos defraudó.

Desde ese pensamiento me niego a afianzarme en las ficciones como parte de un sistema de supervivencia aunque no niego haber caído alguna que otra vez en excusas que serían sinónimos de falsedades porque soy una defectuosa más que también tropieza a  pesar de  todo esto que escribe.

Aun así, sigue existiendo en mí la creencia de la lealtad y la palabra dada al “otro” por encima de cualquier propósito individual.




miércoles, 14 de octubre de 2015

Pretérito de amor






















Pretérito de amor te proclamaste,
versal, sin despedidas que te lloren,
solos tú y yo, bailándonos pegados
como si presintieras tu destino.

Instintiva, regreso por impulso
al eco de tus versos que asemejan
sinónimos de lluvia en los arpegios
de un violín que te nombra melancólico.

Y tu ausencia se palpa en inquietudes,
donde fuiste presente imprescindible
de poetas que sueñan arcoíris.

El pesar me acompaña sin tu luz
y silencia el candil de mis palabras
ahuyentando ilusiones incipientes



miércoles, 7 de octubre de 2015

Soledad
































Esa sombra pertinaz que no descansa y me exige ser otra
obviando a la que soy en estos instantes.

Se presenta sin aviso e invade este cuerpo, que,
ausente de caricias y pleno de tristezas
se descuida en su carácter.

Como pretexto, la soledad, que camina en avanzada
y se introduce en mis uñas.

Y yo, que me siento presa fácil,
permito que se oculte la alegría
que aún permanece en los pliegues de mi boca.

Vida sin vida, me digo, asnósmica de perfumes
que cada cierto tiempo regresan
colmando mi existencia de regocijos.




viernes, 25 de septiembre de 2015

Afectos













Cuando escucho a la soledad
rememoro las veces que asomé
por las ventanas de tus ojos
en busca de consuelo,

las veces que mi pecho atesoró
los abrazos, que, prietos de cariño,
mutaban en secretos cobijados
por nosotras.

Niñas de soles principiantes,
mujeres de alianzas sempiternas,
cuando llegó el otoño a nuestras vidas
no presentimos sus matices


¿Aguardarán destino los afectos
qué expiraron sin causa?



lunes, 7 de septiembre de 2015

Utopía















Qué absurdo,
poder ser tangible entre tus manos
y sentir la ternura de tus días
en mi universo.

Qué ficticio,
ahondar en la espesura de tus ojos
y desde allí ser amantes
que abominen de amaneceres.

Qué utopía,
aposentarme en tus labios
para pronunciarme siempre tuya.

No dudes jamás
de las razones de mi pecho
cuando te llamo sin nombre,

pues solo aguardo el instante
en que brote el agua de la roca.

Entretanto,
sigo tus huellas
y en silencio me pregunto,

¿me amarás mañana?







martes, 1 de septiembre de 2015

Silencio.




















Avanzo por inercia y en cada paso
requiero de un impulso inevitable
que me lleve al olvido de este enojo
que se amordaza en mí.

En mí, conmigo,
entretengo a los días vacios de un ayer
y aletargo el dolor para vestirme
de mujer fuerte.

Mi miedo ante el futuro ya es costumbre
pues su aroma revela
despedidas que nunca solicito
y, sin querer, se imponen en mis manos.

Si el presente me regalara
la esencia vitalicia de tus ojos,
estos alumbrarían cada espacio sombrío
que habito desde entonces.

Te anuncio que mi voz sólo es silencio,
desecho de plegarias
que mendigan hambrientas
un resto de caricias, si te sobran.



domingo, 16 de agosto de 2015

Tan poco para darte.


















Tan poco para darte que no alcanzo
ni siquiera a escribirte de los sueños
que vagan por mi noche como dueños
repletos de ilusiones que esperanzo.


A veces me limito a ser entrega
que sugiere caricias con retorno
y esparzo las sonrisas al entorno
ocultando a mi piel que se doblega.

Empeño tras empeño te imagino
y pido se rebele la emoción
de un suspiro callado en mi camino.

Las oraciones cumplen su misión
y el pulso se detiene repentino
al saberme escogida  en tu elección.



martes, 11 de agosto de 2015

Incertidumbre























Tras la alegría asoma siempre un gesto
de incertidumbre inquieta que recela
de los momentos dulces y pincela
a mi sombra en estado contrapuesto.

Quisiera ser la luz que te acompañe
y a la vez el olvido suficiente
de un ayer que no exija a mi presente
hallarse en un futuro que lo extrañe.

Alejo suspicacias sin temor
rogando que se extinga lo indeciso
de aquello que me quiebra en el dolor.

Me encamino sin brújula y diviso
cerca de ti, paisajes con rumor
a beso, que diluyen lo impreciso.



lunes, 27 de julio de 2015

Juguemos

















¿Qué nos produce este malestar
en que se hace forzosa la batalla continua?

Discordias que atraviesan nuestro orgullo
y nos dejan estigmas en el tiempo.

Renuncio a las palabras de mi boca
si me alejan de ti y la alegría,
volviendo a ser locura
en el utópico planeta de los justos.


Sólo quiero jugar a sonreír
en los labios de aquel que indulta mis fracasos
y poder convertirme en compañera
de afectos sempiternos.



Ausencia





















Llamo a tu puerta en el silencio inmune
de la melancolía sin excusas,
nada portan mis manos
vacías de ilusiones:

tan solo a mí,
ofrenda de cariño
si es que soy suficiente.

Mis versos son escasos de palabras
y la osadía es mi compañera
cuando decido componerte en forma
de caricia.

Intuyo que la espera se alargó
demasiado en el tiempo
y el corazón se oprime por la ausencia
de esa voz que me nombra sin designio.

Y en el amanecer, cuando te busco
siempre me encuentro.


martes, 16 de junio de 2015

Desnuda

























Esquivo las preguntas 
y escondo a la memoria los fracasos
que voraces, reclaman su lugar
golpeando mi piel.

La sonrisa claudica y se ausenta de mí
y de esta lluvia amarga,
que no permite siembra ni cosecha.

Camino sin promesas de futuro,
desnuda de emociones
que puedan protegerme
y reniego de abrazos afligidos
que atan las historias de tiempos invisibles.


Intuyo mi evasión
en la absurda impostura que me cubre,
aunque no sé si quiero liberarme
del círculo vicioso de tus ojos.





Pulsiones




























Los acentos no marcan mis pulsiones
y desordenan versos que te nombran
sin hallar solución.

No sé en qué momento fuimos lucha
siendo la oveja más feroz que el lobo,
cuando en ella jamás hubo osadía.

Hoy, soy sólo susurro del tornado
que te envolvió furiosa
agitando conciencias.

Nunca dejé de ser tan sólo frágil
y aunque mis líneas muestren vanidad
profetizo mi término en silencio.






Maraña





















No entiendo esta maraña que a menudo
se mueve en el planeta de los versos
donde la misma historia se repite,
poema tras poema siempre igual:

“ Suelo ser muy sincero y no me gustas”
“Pero tú escribiste sin pensarlo”
"Me emocionaste tanto, reconozco”
“Pues te agradezco mucho la opinión”.

¿Cómo encontrar aquello que defina
realmente la esencia de lo escrito
cuando todos sentimos diferente?

La poesía alumbra mi jornada
y con ella descubro mis paisajes,
me guste o no me guste, me revela .




Hasta Cuando.























Abrasa este silencio que me impongo.
Conformando mi duelo sin palabras
se contagia mi vientre del lamento
y me pesa hasta el cuerpo que me envuelve.

Allá, en lo indecible de mi boca
el grito impronunciable de tu nombre
y la  amarga derrota que destruye
de nuevo a la utopía del amor.

Nadie me advierte, soy sólo presencia
buscando guarecerse en lo invisible
de los días sin causas ni motivos.

Cansada de este hastío me pregunto:
¿Hasta cuándo la culpa que mutila
y rebelde se impone al arcoíris?





Regreso



























Me pregunto la causa elemental
por la que me gobierno sin medir
el efecto caduco de esta historia
desde el primer momento de inventarnos.

Todo es irreal, incoherente.
Sin embargo, transito emocionada
por los mismos parajes recorridos
que en silencio troncaron mi ilusión.

Y me impongo el castigo una vez más
por sentir lo que siento. Por amarte,
me declaro culpable con propósito.

Dejé la herida abierta con la huella
de nostalgia cubriendo mis rutinas.
No debió sorprenderme tu regreso.







sábado, 13 de junio de 2015

A mí hijo





13 de junio de 1997, festividad de San Antonio. El miedo ante lo que se aproxima me acompaña camino del hospital, pues en unas horas, si todo sale como lo previsto, daré a luz y podré conocerte al fin. Cesaron las charlas que durante nueve meses crearon nuestro vínculo y donde sólo pude acariciarte a través de mi piel.

Tenemos previsto llamarte Eduardo porque serás el segundo y me toca elegir a mí. Papá dice que no cree que pueda llegar a quererte tanto como quiere a tú hermano mayor, no se imagina aún la relación tan cómplice y amorosa que tendréis entre ambos.

El parto se complica por diversos motivos y en un arrebato decido ponerte por nombre a los pocos días de nacer Eduardo Antonio. Con ese nombre te quedaste, ese es el nombre que te acompañará mientras tú quieras, aunque en casa sólo seas  "Edu".

De pequeño ya estuviste varias veces en el hospital pues la salud siempre fue tu punto débil, ahora, sin embargo,debes inclinar la cabeza para que tus besos lleguen a mi rostro.


Te vas, en unos meses te vas tú también y me pregunto qué haré sin tú presencia el próximo invierno. No hay respuesta pero intuyo que el tiempo me acostumbrará a una nueva ausencia.

 Volver la vista a tu niñez es encontrarme con tus sonrisas, ver tu adolescencia delante de mis ojos, me lleva a desencuentros que siempre terminaron en abrazos. Encontrarte ahora convertido en un joven maduro y afectuoso no me sorprende, sólo temo que te dañen demasiado. 

Hoy cumples dieciocho y me gustaría poder agradecerte todo el amor que nos has dado, pero no sé que me sucede cuando te pienso,que no puedo plasmar en palabras nada realmente hermoso y me dejo llevar por  las emociones al escribir. Es tanta la fortuna que tuvimos contigo que a veces temo perderla.


Sólo puedo decirte que te quiero, sólo puedo demostrarte que te amo.




jueves, 7 de mayo de 2015

No Imaginas.























No imaginas que observo siempre atenta tus lunas,
aquellas que definen mis luces y mis sombras,
y en busca de respuestas que aclaren mis hambrunas
te sigo y persevero sin ser yo a la que nombras.

Te obligas cuando escribes a encontrar el aliento
de aquello que define lo que en esencia importa,
y apartando pudores plasmas tu sentimiento
esperando encontrar esa paz que conforta.

Porque tus emociones se convierten en mías
es que advierto la duda, esa que te enmudece
cuando llega el ocaso y se opacan los días.

Quizás pueda entender sólo aquel que padece
las líneas de lo escrito, esas que borrarías
a cambio del amor y lo que éste ofrece.










lunes, 4 de mayo de 2015

Revista Ultraversal

Ya podemos leer la nueva Revista digital de Ultraversal, su número cero ya disponible para leer pinchando encima de la imagen.


Poema de Gavrí Akhenazi



POEMA DE GAVRÍ AKHENAZI 
















¿Y por qué no?
¿Por qué no armar un equipaje dulce
y emprender el camino hacia algún lado
que no esté donde estás?

¿Acaso no hay en la fragilidad un atractivo roto,
algo que se padece y se padece
como un cristal que cimbra cada día cuando hay voz de tormenta?

Ser frágil no es romperse a cada rato.
Es ser frágil nomás.
¿Tiene algo de malo la buena porcelana
o solamente sirve el vidrio durax
para una buena sopa en el invierno?

Y valer poco o mucho ¿qué escala lo estipula?
¿Dónde está escrito el peso y la medida del alma de la gente
o de su don de ser
o de sus manos al acariciar
o de sus ojos cuando se interrogan
la piel en el espejo de los años?

¿Y al fin?¿Qué cosa es un poema sino un modo de ver
o de sentir
o de llorar o de gritar
o una forma de amar y resolver la voz con que no hablamos
de cara a la platea?

Nadie puede decir que un poema no va a impresionar al auditorio
porque en el auditorio hay mucha gente
hay mucho corazón
hay mucha sombra
y hay por sobre todo, alguno que sin duda
se encontrará de pronto en las palabras.

Ese va a contestar o va a llorar
o guardará el poema para leerlo a solas
como aquellas historias que nos llegan de otros
como si fueran nuestras.



sábado, 25 de abril de 2015

Autómata.




















Hay días en que sólo nos resta seguir y caminar por esta vida como autómatas, sin ningún tipo de ilusión que nos haga sentir que estamos vivos, sin ese pálpito que nos agite y nos haga creer que aún es posible conseguir nuestros sueños, aquellos que un día tuvimos y que fuimos dejando atrás por imposibles.

Y me pregunto en qué momento dejé de ser yo para ser la que ven los demás, la que esperan que sea, la que siempre ven. Cuando pienso de esta forma me gustaría mandarlo todo al carajo y lo hago:

Al carajo el trabajo que esclaviza y obliga a actuar según corresponde a cada momento, obedeciendo a superiores que nada tienen de superior y tratan a sus subordinados como moneda de cambio cuando les interesa.

Al carajo aquel que te quiere, te lo dice y demuestra continuamente -cuando hubo actos pasados donde no lo demostró- obligándote a devolver ese amor en un acto de fe.

Al carajo aquel que dejó de querernos, o que realmente nunca nos quiso, pero por el que habríamos apostado nuestras cartas, incluso sabiendo que perderíamos la partida.

Y así, nos plantamos esa sonrisa fingida, la que la huella de la vida ha ido dejando en nosotros para evitar preguntas y ser dignos de ningún tipo de piedad, tan sencillo como eso.






miércoles, 15 de abril de 2015

Sentir



































Hoy te observé y me reconocí en tu dolor, no se trata de entender, se trata de sentir, y sí, hasta ahí puedo llegar, en otra dimensión, en otro contexto, pero sé de la punzada que te atraviesa ahora, la de la enfermedad que padeces, porque la mía aunque con otro nombre también dejó huella en mí.


Y es sólo con pensarte que me invade ese miedo tan absurdo a mirar detenidamente al pasado, como si al hacerlo fuera posible que este volviera en nuestra busca. Y no quiero, es más, me niego en rotundo a recordar, no quiero desandar parte del camino recorrido, aunque me ofrecieran borrar los tropiezos cometidos y los tormentos que pasé.


Hace tiempo que ante problemas que dejaron de ser problemas, la única opción que tomo es la de enterrar estos bajo gruesas capas de silencios y sonrisas, como opción necesaria para sobrevivir.


Lo asombroso es cuando sin darme cuenta, como hoy en que te miro, descubro que me es imposible continuar sin aquello que me hizo llegar hasta aquí. Lo que soy sólo es gracias a lo que fui, lo que me permite pensar de la forma en que lo hago es mi pretérito, por lo tanto no me queda otra que masticarlo nuevamente, respetarlo y aprender a vivir con él.


Y es que el pasado vuelve con tantas cosas buenas y malas, que cuando me detengo como hoy, aunque sólo sea por momentos, reflexiono que lo viví todo demasiado rápido, lo bueno lo quemé de usarlo sin mimos con la impaciencia de la juventud, y lo malo lo sellé con absurdas tiritas que se siguen despegando cada dos por tres y que me permiten ver que no todas las historias logran cerrar completamente en mí, sino que de vez en cuando asoman para recordarme que existieron…