por qué mi pensamiento solo intuye la herida
que vendrá sin previo aviso.
Golpeo y me golpean tus errores
en un ring novelesco
donde cada cual lleva su coraza
a la medida de sus cicatrices.
Será el miedo a verme sin disfraz,
o el desabrigo intacto que siempre me corteja
razones que caducan mis arraigos.
Si supiera entregarme sin finales
que acrediten mi causa
no me habría marchado de nosotros.