No te dije cuando preguntaste por mis lágrimas, que tus abrazos son los que desnudan mis debilidades y dejan a un lado esta inverosímil fortaleza.
No te dije, que el vértigo ante la incertidumbre de este amor por horas, me arrolla en forma de intuición inevitable prediciendo nuestro amor con un the end.
No te dije, que anhelé que me hubieras pedido quedarme contigo, pues me cuesta renunciar a la ternura que me vuelve adicta a ti después de tanta nostalgia como transito.
Que siento que este amor no es mi realidad, aunque si nuestro presente, que hoy y quizás mañana decidas estar, pero yo, inevitable yo, vuelvo a sentir la soledad en el camino.
Y te desconciertan mis silencios porque solo cuando callo, es cuando más me muestro. Te asusta esta mujer insegura que imaginaste valiente hasta descubrir las fragilidades que la completan desde la sed de amarte.
Que mi corazón decide mil veces más una no seguir hacia adelante después de tanto fracaso como acumulan mis ojos. Que sigo sin saber hacia donde voy, pero si donde no quiero estar en mi futuro.
No necesito que nadie más apueste por mí. No, mientras no sea mi propia elección.