Creo que siempre es aconsejable no actuar solo por impulso en nuestros actos a no ser que nos encontremos en un caso de vida o muerte que, siendo sincera, jamás he tenido que enfrentar.
Aún así, sabiendo que a la hora de tomar decisiones la reflexión previa es la elección más acertada, mi carácter sufre del efecto contrario que tantos disgustos me ha dado en muchos casos.
Por eso, entiendo que meditar sobre aquello que cambiará en algún modo nuestra forma de vida, es algo que debemos hacer pero siempre con cuidado y sin que esto nos lleve al auto-engaño, tomar un camino diferente, elegir otra opción a la que ya conocemos, es un atrevimiento muy cercano a la locura.
Algunas de las resoluciones más difíciles que he tomado no habría sido capaz de realizarlas si me hubiera detenido a pensar en las consecuencias. Siempre he procurado ser fiel a mi intuición pero a la vez tengo miedo de mis propias elecciones,de mi propio yo, un sentimiento que debo dejar fluir para que se termine yendo algún día, alguna vez...
Hay decisiones que nos llevarán por un tiempo a la soledad, a dejar amigos que en esta etapa no quisieron estar, o no fueron capaces de entender… Pero también hay personas nuevas que han llegado y seguirán llegando, que antes no existían en mi memoria ni en mi piel y que probablemente no habría conocido de no haber elegido este otro camino, otros paisajes a los que ahora asomo el corazón y que me llevan a emociones aún por transitar.
Por tanto, aunque no defiendo los actos impulsivos por sí mismos y como único elemento determinante, si que creo que a nuestras decisiones previamente reflexionadas debemos añadirle una pizca de mínimo sentimiento intuitivo. Escuchar al corazón es necesario siempre.
P.D. El perrito de la foto es mi última locura del 2017, se llama Croqueto y llegó a casa el 6 de diciembre porque no lo “pensé” demasiado. Bendito impulso que me tiene desconcertada de amor.

Pues también dicen que aquella primera decisión que nos asalta intuitivamente es la más válida, que estamos programados para acertar de tal modo,pues de ello va a depender en bastantes ocasiones nuestra supervivencia.Y eso lo digo yo, que soy de lo más reflexiva... será por eso, porque he comprobado por mi propia experiencia que el las reflexiones se acaban colando muchas veces elementos distorsionadores, ajenos a la cuestión en sí, como prejuicos, miedos etc... Supongo que , como en otras muchas cosas de la vida, lo ideal será el término medio, ese que es tan difícil de hallar, claro... Besos
ResponderEliminarAh, lindo tu perrete, un amor,cuídamelo. Besos
ResponderEliminarGracias Jordana,qué alegría me da leer tus comentarios. Espero que estés bien y te deseo un feliz 2018!!!
ResponderEliminarAbrazos querida poeta.
P.D. y no te preocupes Croqueto está muy bien cuidado, recibiendo mucho cariño.
Nos leemos.
Estrenamos perrito. Mi Drake, unbpastor belga malinois, como Sir Francis, vino hace exactamente un año. Nació el 15 de enero y me lo trajo mi yerno en un momento dificil, aunque si miro hacia detrás toda mi vida esta plagada de momentos duros, así que estamos como aquel que dice hermanados: aprendiendo a vivir con el corazón que es de lo que se trata. El corazón nunca miente, por supuesto que hay que aprender a discernir el verdadero tirón que da el yo del ilusionismo. Nosotros ya estamos experiencialmente preparados para hacer esa elección sin cometer fallo.
ResponderEliminarAhora vas a ver tú como los animales viven siguiendo el instinto y lo que es amor perruno, no he visto un amor mas verdadero en mi vida. El humano siempre acaba contaminándose del egoísmo, el miedo y etc. Claro que los perros sienten miedo y egoísmo, pero saben dejarlo a un lado cuando aman, nosotros no.
Abrazos y un beso grande, querida Carmen.
Esa mezcla de croqueta y coqueto...me gusta. Es como decir.... : Está para comérselo con rizos incluidos ( La coquetería de los rizos)
ResponderEliminarMi padre me decía que todo es bueno con equilibrio. La intuición basada en nuestra experiencia, sea mucha o poca; la reflexión basada en lo que aprendimos y aprendieron otros.
Enhorabuena por el nuevo amigo, Carmen.