domingo, 13 de diciembre de 2020

Corte de Pelo



Hoy me he cortado mi larga melena después de varios años. Me han dejado un corte a la altura del cuello y me siento estupenda.

A la mayoría de los hombres les gustan las mujeres con el pelo largo, mi ex-marido decía que no me lo cortara, que el pelo corto me sentaba fatal, a mi pareja actual le gusta el pelo largo, pero no sin aclarar -con la boca pequeña- que soy yo la que decido.

Lo peor de todo es que sutilmente este mensaje cala en nosotras, las mujeres, y al final, aunque tengamos un pelo horrible o sea muy latoso arreglarlo, nos aguantamos, todo sea por agradar a nuestra pareja. Nos sentimos totalmente agradecidas si nos dicen que estamos guapísimas y llegamos a creer que con el pelo corto estaríamos horribles.

Pues yo me acabo de mirar al espejo y estoy monísima de la muerte, y eso que mi hijo pequeño ya me ha dado su veredicto en forma de suspenso y mi pareja no me ha visto aún. No he querido decirle nada para darle una “grata sorpresa”

A ver, qué queréis que os diga, estoy ya un poco hartita de que por el hecho de ser mujer haya que tener siempre una imagen de anuncio tipo barbie.

Tengo 51 años, me gusta comer, beber mis cervecitas y alguna que otra copa de vino cuando la ocasión lo merece, soy alta y eso es una ventaja, pero mi cuerpo es el de una fofisana que además ha sido madre en dos ocasiones

Por qué tengo que estar buena si eso implica estar en el gimnasio día si día no? Puedo dar datos fehacientes, hay gente que prácticamente vive en los gimnasios.

Yo he estado yendo a Pilates y estaba muy contenta, porque todo el mundo me decía que era buenísimo a nuestra edad estirar músculo e hice caso a estos consejos por coherencia y responsabilidad con mi propio cuerpo sobre todo.

El problema es que estoy en tan baja forma que me he lesionado la espalda. Por lo visto el nivel que llevan es demasiado alto para mí…

Así que he decidido que no me voy a amargar la existencia. Salgo con mi perrito a pasear a diario unos 50 minutos y cuando me cure la lesión
(buenos dineros me está costando el fisio), estiraré en casa. Con internet qué no se puede aprender hoy en día?

Ahora estoy con un curso de Excel avanzado de cuarenta tutoriales y solo voy por el décimo porque fui de listilla e intenté de buenas a primeras trabajar con tablas dinámicas, un disparate. Por comparar, es como si no sabes freír un huevo y te apuntas a practicar esterificaciones (la palabra la he aprendido del concurso de master chef) pues eso, que aquí estoy intentando aprender desde la lección primera.

Si algo tengo cada día mas claro es que hay tantas cosas que tengo que estudiar aún...

Tengo una amiga que aprendió a escribir poesía por internet, como os lo cuento, no sé que poesía escribirá, pero a ella le gusta, así que ¡ole! por toda la gente que pulula por estos mundos de dios dispuesta a enseñar a los demás.

Bueno como os decía que hoy me he quitado yo un peso de encima al cortarme el pelo. Que liberación! pasar de la opinión de los demás, no sé como que me he liberado por dentro y me han entrado ganas de hablar!!








domingo, 29 de noviembre de 2020

Sin embargo.






Creía que la paz
no volvería a fugarse
por el resquicio de las dudas,
ese triste rincón oscuro
donde nuestros ojos
dejan de mirarse a veces.

Volví a pensar en ti
como símbolo del amor
que todo lo puede,
capaz de estirar
horas a la noche
y acortar distancias
que separan
solo para fundirte en
los abrazos de tu valquiria.

Te niegas a admitir
que el cariño es imperfecto
y volátil,
sin embargo,
unas palabras dichas
desde el impulso de mis cicatrices,
te alejan del paraíso
que te empeñas en construir
a mi lado.

Cuando nos peleamos,
no ves a la mujer débil
que quiere ser fuerte
y cada día intenta fabricar
sonrisas para ti.


No ves a la mujer que anhela
borrar un pasado
en blanco y negro
con actores de segunda.

Ay amor, no me crees cuando te digo,
que solo tú has sabido
traer el arcoíris a mi ventana.

viernes, 2 de octubre de 2020

Caducidad

 

 


 

 

 

 

 


No sé por qué transito en el daño incesante
por qué mi pensamiento solo intuye la herida
que vendrá sin previo aviso.



Golpeo y me golpean tus errores
en un ring novelesco
donde cada cual lleva su coraza
a la medida de sus cicatrices.



Será el miedo a verme sin disfraz,
o el desabrigo intacto que siempre me corteja
razones que caducan mis arraigos.



Si supiera entregarme sin finales
que acrediten mi causa
no me habría marchado de nosotros.

 


 

domingo, 23 de agosto de 2020

Si me quisieras.



No consigo aprender a despedirme
de caminos que ya quedaron
incendiados.

Huyo de las escenas
que desdibujan tus palabras
y revelan los grises que te habitan,

pero los días en tu ausencia
son continuas batallas invisibles.

Si me quisieras
con el amor de aquel que se sabe cobarde,
no echarías flores en mi ventana
para seguir oliendo tu perfume.

Si me quisieras
te irías para siempre.


jueves, 30 de julio de 2020

Tú y yo.



Ante la incertidumbre que me quema
después de cientos de comienzos
y miles de finales,
el amor de tu voz que vuelve
y pide sin pedir, un guiño que te sirva
de esperanza.

Y aún con hambre de ti, mi orgullo
que encarcela a mi boca para evitar decirte
ven,
no te agotes de mí, sigo siendo tu fuente
ven,
no interpretes palabras, porque existo invencible
en mis gestos
ven,
acércate con tacto y líbrame de tanta
ausencia de tus ojos.

Solo quiero borrar mis decepciones
soltar benevolente el lastre
de tanto desatino.

Volver a confiar en ti
como volver a amarnos.



domingo, 24 de mayo de 2020

Despedida




Recibo tus correos de madrugada, probablemente los efectos del alcohol después de haber tomado alguna que otra copa te conducen a la melancolía y te vuelven más valiente.

Siempre llegan después de varios días, justo cuando ya no puedo más, cuando creo haber perdido toda conexión contigo fuera de mi pensamiento y la tristeza aborda una vez más a mis ojos sin remedio . 


Me emociona ver como a pesar de mis bloqueos insistes una y otra vez en contactar conmigo aunque esto no nos hace bien a ninguno. No me pides volver porque  sabes que el camino de vuelta quedó incendiado por nuestros daños, pero puedo entenderte cuando sientes y me escribes que ya no puedes tocar con la punta de tus dedos los míos.

Me dices que estás mejor, que hay días en que tu recuerdo me olvida y a pesar del dolor que  esto me causa, sé que vas por buen camino. Yo aún no he llegado a ese tramo y te llevo conmigo, entras y sales  de mi mente a tu antojo.

Dicen que pasará, que es cuestión de tiempo dejar atrás esta historia, pero no saben lo difícil que es marcharse de un paraje donde pude encontrarme con mis sueños frente a frente cada vez que miraba a tus ojos.

No entiendes nada me dices, no consigues entender que un amor así se deje marchar, que se suicide a propósito, no quieres admitir que este amor lo fuimos afixiando poco a poco con nuestros actos.

Me culpas, no me lo dices directamente en tus correos, pero me culpas al igual que yo a ti. Y cuando los reproches entran en nuestras palabras estas se enredan y ya no pueden desenmarañarse.

Intento huir con el pensamiento y me retrotraigo al inicio, al momento de nuestra primera conversación donde las emociones fluyeron de forma instantánea, y en los encuentros solo nos salían abrazos y ganas de querernos.

 No dejo de preguntarme que pasó si seguimos siendo los mismos…

Sabes que ambos nos estamos despidiendo cada poco y quizás esto no sea sano, pero es inevitable el dolor de tu ausencia en mi piel y mis gestos, es justa una despedida lenta para asumir la marcha de este gran amor que nos tuvimos.

Nunca te olvidaré, solo necesito pensarte de otra manera y desear que tu camino te traiga la felicidad que yo no pude darte.


Gracias por hacerme conocer el amor en la forma que tú lo hiciste.








viernes, 1 de mayo de 2020

Mientras.



















A veces escribir no significa nada, no conduce a ninguna parte
justificar palabras que ardieron en mi boca inconsecuentes
con el solo propósito de castigar el daño.

Y después del diluvio, alcanzo a ver la herida,
el duelo irremediable que asalta mis fronteras
a la espera del rayo de sol que alguna vez te cicatrice.

No hay lágrimas que lloren por nosotros ahora
el mundo está agobiado y con lista de espera.

Mientras, bajo los brazos y me rindo por fin,
renuncio a este sueño para siempre.