miércoles, 14 de febrero de 2018

San Valentín














Hoy, catorce de febrero, es día de San Valentin, fiesta por antonomasia del amor aunque muchos de nosotros opinemos que, ante todo, es una fecha comercial.


Eso no obvia para que, siendo como soy, una romántica de libro, hoy no haya echado de menos una canción, una carta o algunas flores dedicadas a mi nombre.


Sucede que creí estar enamorada y  esto del enamoramiento es un desastre,  porque cuando llega  nos obnubila y no podemos ver más allá de la felicidad completa que nos llena en ese momento.

El problema viene cuando idealizamos o nos idealizan y de pronto descubren que no somos tan especiales como creyeron,  entonces, se les olvidan los discursos sempiternos de amor, las llamadas a todas horas para saber cómo nos encontramos o que estamos haciendo en ese momento.

Creo que hay  personas que intentan huir de su melancolía  buscando en otras  la sonrisa de la que carecen muchas veces sus labios hasta  el día en  que se  dan cuenta de que tú también lloras...

No quieren de ti más que alegrías, navegar contigo mientras el viento esté a su favor, pero no aguantan más de un par de tormentas…

Para marcharse, las excusas de siempre, sus  múltiples: “lo siento,  de veras que lo siento” “eres tan  buena, tan especial, te deseo lo mejor” .

A  la mierda las disculpas!!  Cuando se deja de amar a alguien solo queda la pena, pero no hay nada más cruel que hacerle creer al otr@ que aún seguimos  sintiendo amor.

Perdonadme, pero no acepto a los cobardes, la vida es dura y sé lo que es  hacer daño a quién alguna vez te amó. Pero cuando el desamor se instala en tu corazón no queda otra  que afrontarlo.

Lo mínimo que se merecen aquellos que no son correspondidos, lo mínimo, es decirles  la verdad aunque en ese  momento se les   haga daño. Pero no, resulta que el ego es tan inmenso, que a pesar de tener claro que llegó el  final, se empeñan en quedar en tus recuerdos  como la persona más honesta de tu vida.

Y de pronto, cuando nos abandonan, nos encontramos con la impotencia de no saber  qué hicimos realmente tan grave para que de pronto no nos quieran, nos sentimos desnudos e indefensos,e incluso pensamos si estaremos algo desequilibrados porque no entendemos como alguien pudo dejar de amarnos en solo unos días.


Y en cuestión de segundos, descubres que su amor, solo fueron unas cuantas partículas flotando en el aire, que habitaron mil dudas donde en su convicción.



Si me hubieras amado, no me habrías dejado marchar.




















No hay comentarios:

Publicar un comentario