martes, 3 de diciembre de 2019

Vuelta a casa




Vuelvo a casa despúes de unos días en Madrid y reflexiono sin buscarlo sobre mis viajes a la ciudad y los diferentes motivos que me llevan a ella cada poco tiempo. 

 Primero fueron los hijos, ambos decidieron marcharse a estudiar a la capital y no me quedó otra que aceptar la decisión como madre orgullosa de sus logros, aún  sabiendo que estaban echando el vuelo del nido para siempre… 

 Luego llegaste tú, y me enamoré desde tu voz a tu mirada sin pensar en los efectos secundarios, no quise ver que la distancia acabaría siendo el lento  suicidio  de nuestra historia.

 Este pensamiento me entristece, pero me niego al lamento. He vivido tan intensamente a tu lado, que, a pesar de nuestras múltiples batallas, aún me cuesta asimilar que esta vez si que hay un final que ya no nos pertenece. 

 Nuestra historia comienza a ser pasado, y no pienso permitir a los errores cometidos el  acceso al rincón de lo que nunca se olvida, no dejaré pasar a  la decepción si se le ocurre llamar a la puerta.

Necesito y quiero sumar a mi presente todo lo bueno experimentado a tu lado. No me haré daño a mí misma, esa es  la promesa silenciosa desde que me fui de ti. 

No puedo sino dar las gracias a la vida por el tramo del camino recorrido contigo y por todos los  paisajes compartidos en nuestra piel y nuestro corazón. 


domingo, 11 de agosto de 2019

50 años es mucha vida













50 años recién cumplidos dan para pensar en las cosas verdaderamente importantes de nuestra vida.

Solemos decir que ésta es un suspiro, que volver al pasado es como si fuera ayer, que fue un abrir y cerrar de ojos, pero no es verdad, multitud de experiencias vividas y muchos amaneceres fueron moldeando a la persona que soy en estos momentos.

Nos cuesta entender que hacer años es algo maravilloso, que la vida solo consiste en vivir y que el momento presente es el único realmente importante, no hay otro más urgente e inaplazable que éste.

A veces la mente se obstina y vuelve una y otra vez con la película de nuestro pasado para hacernos creer que cualquier tiempo vivido fue mejor, pero yo ya no me dejo engañar, después de tantas dichas y catástrofes, solo puedo afirmar que el camino se construye andando y que en éste volveré a encontrarme nuevas enseñanzas.

No reniego del pasado que me ha conducido a ser quién soy, pero reconozco que ha sido duro echar el vuelo y remontar una vez estás arriba, dejar atrás historias que en su momento merecieron la pena, pero que terminaron caducando e intoxicando el corazón.

Estos últimos años ha habido muchas horas de ensayo en mis alas imperfectas, pero cada vez vuelo mejor y solo aquel que se eleva por encima de las miserias (que también las hay) puede admirar la maravillosa complejidad del ser humano en toda su extensión, puede perdonar y perdonarse que por ahí creo yo que va eso de la vida...





viernes, 21 de junio de 2019

Sin despedidas





















No podemos dejar atrás 
al amor que llevamos dentro
ni despedirnos de la luz
que siempre nos recibe

Las estrellas no nos olvidan,
solo se esconden entre el sol
esperando que llegue la noche
para que  volvamos a mirar al cielo

No podemos decir adiós 
a tanta vida como brota
de nuestras ganas.







Pensamientos.














Sé que nos estamos yendo el uno del otro,
que tu camino le da la espalda al mío, inevitable,
como el día precede a la noche.

Buscarte en el pasado encoge mi presente.

No te vayas para volver de nuevo,
no vuelvas a hacerlo nunca más.







domingo, 19 de mayo de 2019

Inmensa


Qué inmensa la noche cuando sientes  tu corazón  atravesado por la angustia y el precipicio de  la soledad golpea  tu vientre sin clemencia.


No puedo llorar, quisiera llorar,
pero no arranca el aullido del pecho, mi  garganta está áspera y los ojos se olvidaron de las lágrimas.

Estoy seca, como una planta sin lluvia de vida, enferma de tanta tristeza como acumulan mis días.

No consigo ver ni un átomo de esperanza en mis segundos,
y no sé salir de aquí,
y decidiste no volver...




lunes, 6 de mayo de 2019

Insistes


























Insistes en volver a lo que fuimos
 pero no puede ser
se quedó la esperanza
 sin cartas para jugar

en tus discursos,
solo se escucha el eco de la desilusión.

Llamadas con te quieros a deshoras
 la vida no te daba 
más de si, me decías

 Cuantas veces lloré

 a solas anhelando tu presencia
cuántas veces no pude 
entender tus actos.

 ¿no viste  aún mi fortaleza?  
puedo hundirme en un simple charco, 
pero soy capaz
 de sobrevivir a terremotos.

Me voy, al fin me voy de ti,
 no quiero echar en la maleta
 ningún reproche.

 Me conformo con llevarme justo al lado del dolor, 
una lección de vida.





martes, 30 de abril de 2019

Hoy.



Hoy no dejaría de escribirte para contarnos, 
se amontonan mis palabras en las huellas que dejaste.


Y solo se me ocurre preguntarte 
por qué me amaste tan perfecto, 
por qué me dejaste ir…

Despedida









Me voy sin ganas de marcharme,
con el dolor rasgando
la despedida que no quiero
y que siempre se cumple con nosotros.

He vestido mi alma de silencio,

apagado las luces que me habitan
y anhelado la noche intensa.


He comenzado a  olvidarte.

Me voy.



Me voy sin ganas de marcharme,
con el dolor arañando la despedida que no deseo y que siempre 
se cumple en nosotros.

He vestido mi alma de duelo,
 y he apagado las luces de fiesta en mis ojos, esperando a que amanezca la noche.

Ahora, 
solo me queda dejar de pensar en ti.

Camino


No todos los caminos
me conducen a ti,

aunque yo insista
en seguir tus pasos.

Se me escapa la vida


Se me escapa la vida,
 la gasto inutilmente cuando no la comparto contigo,
es fácil ser mi mejor versión cuando eres tú
 quien reconstruyes mis ruínas
 y siembras mis desiertos.


Ya no estás, 
me he marchado de lo imposible
 y ahora solo siento
 como quema despedirse de ti.

sábado, 26 de enero de 2019

Mi padre.





Mi padre ha fallecido, se apagó su luz definitivamente tras dos largos años de idas y venidas al hospital, de lucha contra varias enfermedades que se empeñaron en hacerle difícil la vida. A él y a los que estuvimos a su lado.

Dos años en los que, en silencio, llegamos a desear su muerte, para que no sufriera, para no sufrir nosotros ...

Procuré estar a su lado continuamente y cuando llegó el momento de marcharse, me estuvo esperando los últimos minutos de su vida para morir cogido de mi mano y con nuestros rostros juntos.

¿Cómo explicar este vacío, esta sensación de orfandad por un padre que llegó a ser mi hijo en sus últimos años?

Fue mi héroe favorito en la infancia, hasta que dejé de ser su niña y ambos nos alejamos. Él siempre creyó que era una mujer fuerte y me dejó hacer mi vida, a mi manera, respetó  mis decisiones aunque no las compartiera.

Solo ahora, en su final, en largas noches sin dormir recostada en un sillón, he sido capaz de entender todo el amor de mi padre hacia mí. Ahora, es cuando he podido ver que se puede amar de muchas maneras y las palabras de afecto, aunque necesarias, no son el único camino para hacerlo.

Mi padre fue un hombre de actos en su amor hacia mí, pero también llenó mi niñez de besos, cuentos y abrazos. No hubiera podido tener un progenitor mejor.

Solo espero haber estado a la altura de su cariño estos últimos años y que pueda perdonar todo el amor que me dio y que tantas veces no supe devolverle.