las palabras huyeron y quedé
abstracta.
Por no haber, no hay
ni intranquilidad,
mi materia no responde
y sólo el violín de Perlman,
me acompaña en este
encierro.
Soy una muñeca de trapo
bajo las sábanas,
echa un ovillo,
porque ayer fui tierra polvorienta
en una guerra inexistente
Dolor en los versos. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias por pasarte Alfredo.
EliminarAsí es,dolor. ..
Un beso.
Bonitos y tristes versos.
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias por pasarte Mar,me alegra que al menos te llegaran.
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